DESARROLLO  PERSONAL  Y  PSICOLOGIA
INICIO
DESARROLLO PERSONAL
LIBRO "LA GUÍA...
AUDIO CONSEJOS
ARTÍCULOS
Positivo Vs Negativo
El hombre que no...
1440
El complejo Sherlock
Equivócate
Consecuencias
¿Por qué no ilusion?
El mejor estafador
¿Por qué te engañas?
El equipo de vida
Amor... ¿seguro?
Gafas antidisgustos
Los celos son malos?
Buscando una reina
Un dilema son dos...
Desenamorarse...
Inventar la bombilla
Vaciar la papelera
Emociones dan miedo
Etica del abordaje
La muerte de carpe
Sapos en príncipes
Comida x asociacion
Amor en la nube
Mirarse al espejo
Resaca de orgasmo
Resaca de orgasmo II
El síndrome ERD
Beneficio de la risa
¿Estresados?
Lo que no hemos...
La auto ignorancia
La teoría del árbol
La tristeza final
Micro decisiones
Los años que quedan
Nomofobia
Deseos coherentes
Autopsia de un ...
Rechazo que engancha
Matrimonio de ...
La mochila pequeña
Relaciones 2.0
Fusilamiento
El 2 grupo
Las sillas musicales
Retos de mejora
Fechas señaladas
El truco de Freud
El mayor enemigo
¿Estás preparada?
La falacia lógica
El músculo principal
el escondite
Pozos secos
TÉCNICAS RELAJACION
DIVISION DEPORTE
CARNET DE CONDUCIR
AYUDA TÚ MISMO
MÚSICA RELAX
ENCUESTA
OBJETIVO
QUIENES SOMOS
 

LA RESACA DE UN ORGASMO

 

  La educación, abanderada por los poderes fácticos tradicionales (influencia social, religión, cine, etc) nos ha insertado una serie de creencias prejuiciosas muy erróneas en lo referido al mundo del amor. 

  Nos ha ayudado a seguir caminos hacia otros lugares, vendiéndonos de la manera más comercial y compleja, que estos destinos son estar enamorado de alguien.

  En este capítulo queremos hablar de uno de ellos, posiblemente el más usado y sufrido en las personas de nuestra época: 

  Entender el amor como la resaca de un orgasmo…

…o de varios.

  Estamos errónea y antinaturalmente educados a pensar que la atracción física que sentimos por una persona es producto de un sentimiento romántico. O lo que es más dañino aún, que esa atracción es predecesora de un enamoramiento.  Cuando en la mayoría de los casos no es así.   La atracción sexual, como bien indica su denominación, es atracción para el sexo…sin más.

  Una persona que nos atraiga no tiene porqué gustarnos necesariamente en sus virtudes interiores (que son las que enamoran de verdad).  Ahí es donde nos auto engañamos, cuando nos forzamos en no ver lo desagradable que va apareciendo en la personalidad. Aparece y  lo negamos, lo reprimimos, o excusamos de cualquier manera;  en aras de justificar porque una atracción física ha terminado en relación amorosa.  Relación que no debería haber pasado de unos encuentros sexuales. 

  Nos equivocamos si pensamos que el roce sexual hace el amor.

  Basta con sumar las sensaciones positivas de coincidir atrayendo y siendo atraídos, sumadas a su vez a la concordancia a la hora de ponerse de acuerdo para encajar los actos sexuales (“llevémonos bien que a ambos nos gusta disfrutar de esto”). Y si la guinda final es una necesidad acentuada de pertenecer y disfrutar de una relación…

… Todo esto nos da como producto final un peligroso caldo de cultivo, sobre el cual empezar a cocinar la idea de nos estamos enamorando de alguien (al que por cierto aún no conocemos en ninguna de sus virtudes personales). Cuando lo que en realidad nos está conquistando es la situación.

  Una atracción sexual genera una necesidad de satisfacerla. Si logramos culminar ese objetivo nos inundarán sensaciones de euforia y bienestar.  Es un triunfo que nos hace sentir bien y eufóricos, pero eso no significa enamoramiento.

  La primera idea que hemos de empezar a aceptar, para no caer en ese autoengaño es:

“Nos puede atraer alguien solo para disfrutarle sexualmente”. 

Nos podemos acostar con alguien, y disfrutarlo sin que sea compatible a nivel personal, sin que lo admiremos o nos guste su forma de ser, incluso sin que la conozcamos. En resumen con admiración personal neutra.  Solo nos atrae sexualmente,  y ya está.  Aquí se acaba el camino, incluso aunque se repita varias veces el mero disfrute nocturno y se esté cómodo/a en esa práctica. 

  Si no hay más, si no hay admiración por la persona, no hay enamoramiento.  No nos hacemos ningún favor en adornar de manera inconsciente lo ocurrido, o ensalzarlo a lo sentimental, para sentirnos bien o socialmente aceptados.

  Sensación sentimental que por cierto, sería superficial, pues nace, crece y se reproduce, solo con el impulso de la atracción sexual.

  Cuando integremos este pensamiento en la forma de actuar empezaremos a entender nuestro cuerpo, sus instintos, su forma de verse atraído por otras personas, y que significan en realidad dichas sensaciones…

…Entonces estaremos en disposición de encontrar los caminos que nos llevan a las relaciones sentimentales de verdad.

 

  En nuestro próximo artículo mostraremos un camino útil para triunfar en la búsqueda del tipo de persona que nos pueda acompañar en una relación auténtica y feliz.

S.V.R

 

Desarrollo personal y psicologia  | desarrollopersonalypsicologia@hotmail.com

to Top of Page