DESARROLLO  PERSONAL  Y  PSICOLOGIA
INICIO
DESARROLLO PERSONAL
LIBRO "LA GUÍA...
AUDIO CONSEJOS
ARTÍCULOS
Positivo Vs Negativo
El hombre que no...
1440
El complejo Sherlock
Equivócate
Consecuencias
¿Por qué no ilusion?
El mejor estafador
¿Por qué te engañas?
El equipo de vida
Amor... ¿seguro?
Gafas antidisgustos
Los celos son malos?
Buscando una reina
Un dilema son dos...
Desenamorarse...
Inventar la bombilla
Vaciar la papelera
Emociones dan miedo
Etica del abordaje
La muerte de carpe
Sapos en príncipes
Comida x asociacion
Amor en la nube
Mirarse al espejo
Resaca de orgasmo
Resaca de orgasmo II
El síndrome ERD
Beneficio de la risa
¿Estresados?
Lo que no hemos...
La auto ignorancia
La teoría del árbol
La tristeza final
Micro decisiones
Los años que quedan
Nomofobia
Deseos coherentes
Autopsia de un ...
Rechazo que engancha
Matrimonio de ...
La mochila pequeña
Relaciones 2.0
Fusilamiento
El 2 grupo
Las sillas musicales
Retos de mejora
Fechas señaladas
El truco de Freud
El mayor enemigo
¿Estás preparada?
La falacia lógica
El músculo principal
el escondite
Pozos secos
TÉCNICAS RELAJACION
DIVISION DEPORTE
CARNET DE CONDUCIR
AYUDA TÚ MISMO
MÚSICA RELAX
ENCUESTA
OBJETIVO
QUIENES SOMOS
 

 

                                                POZOS SECOS.

Un axioma budista dice:

  “No te enfades porque un pozo seco no te de agua.  Pregúntate por qué sigues insistiendo en una situación, que ya ha dejado claro que no tiene agua que dar”.

  Muchas veces nos empecinamos en intentar sacar agua de personas cuya actitud o situación con nosotros, las convierte en pozos secos,  ¡Primer error! 

  Después no frustramos y enfadamos por no lograrlo, ¡Segundo error!, no deberíamos esperar el éxito afortunado de una empresa tan utópica como absurda.  Si uno arriesga en una aventura imposible, al menos no debería frustrarse ni sorprenderse del fracaso anunciado.

  No pretendo despreciar a las personas per se, diciendo que son pozos secos sin nada que ofrecer.  Simplemente señalo,  que muchas personas no poseen agua para nosotros, no tienen nada que ofrecer a nuestra vida, desarrollo o necesidades personales íntimas. Ya sea por su actitud negativa, sus valores, sus problemas emocionales, sus creencias limitantes,  o simplemente porque son de Marte, cuando nosotros vinimos de Júpiter.  Quien sabe si esas personas tendrán agua para otras bocas.  Pero si no pueden saciar nuestra felicidad…para nosotros en concreto serán POZOS SECOS.

  El tiempo que uno pierde en volver a pedirle agua a un pozo seco, es tiempo y energía que desperdicia de seguir andando el camino, hasta el siguiente pozo desconocido que podría ser un manantial que sacie nuestra sed de personas extraordinarias.

 

  Quiero dejar ahí estos dos errores en el afrontamiento de situaciones.  Porque hay un tercer error que atrae mucho más mi atención, y sobre el que quiero profundizar en este artículo:

  “No mirar dentro de nosotros para buscar qué es lo que motiva que le pidamos agua a un pozo que ya nos ha demostrado está totalmente seco”. 

  Aquí si podemos trabajar, de hecho debemos, trabajar si queremos encontrar el camino de nuestro bienestar.

  Como insinúa el axioma budista, alguien  que busca agua en un pozo, que ya nos ha confirmado estar seco, es alguien que tiene que curarse.  Tal vez sea una sed irracional y obsesiva por vivencias; tal vez sea una carencia de líquidos en la autoestima; tal vez sea una deshidratación de madurez, tal vez sea la ilusión optimista de que cualquier persona puede ser extraordinaria, o simplemente…sea intolerancia al aburrimiento.

  Todas estas causas y alguna otra que mi mente investigadora haya pasado por alto, no son más que gasolina para la desgracia crónica.   Deberíamos empezar a entender, que aceptar es el camino para distender nuestra mente.   Y que dejar ir es el camino para ser libres de verdad.

  Nos debemos a nosotros mismos, ser mucho más inteligentes emocionalmente.  

  No creo que seamos justos con nuestro cuerpo y nuestra alma, propinándoles tantas batallas absurdas y carentes de valor.  Regalándonos estrés, sufrimiento, frustración, dolor, y cicatrices por batallas mal elegidas. 

  Me imagino un alma cualquiera de las que me rodean, que pudiese hablar reprochándole a su humano portador:

  “Quieres dejar de hacerme sufrir por emprender batallas que de ganar, tampoco me harían feliz”.   “Quieres enterarte de una vez que el problema no son las circunstancias, sino nosotros que somos quienes las hemos creado y las estamos manteniendo vivas”.  “Quieres de una vez por todas,  dejar de explicar tus desgracias por lo ajeno del exterior, y buscar las zonas oscuras que motivan tus conductas sistemáticamente erróneas y obsesivamente reincidentes”.

  Me llenaría de orgullo profesional como coach,  que todos mis lectores y lectoras, tuviesen ese diálogo con su alma,  aunque solo fuese una vez….¿No vais a concederme el capricho?  

  Admito que el desarrollo personal es duro porque busca la verdad de cada uno.   Muchos de nosotros sabemos sin querer hacerlo consciente, que muchas de esas verdades que motivan nuestra conducta, son decepcionantes.   Pero estoy en la disposición de garantizar, que cuando superamos el miedo a echar esa mirada íntima.  Independientemente de lo que encontremos, ya habremos iniciado el camino a ser quien de verdad tenemos que ser, que no es más que la versión más libre de nosotros mismos.  

  Solo en el camino de ser la versión más libre de nosotros mismos, encontraremos la salida a este laberinto.   El laberinto del vivir en la incongruencia, como nos han enseñado los “entes” maleducados emocionalmente. 

  Solo en el camino de ser la versión más libre de nosotros mismos, conseguiremos llegar ante esa puerta llamada: FELICIDAD. 

S.V.R

 

 

Desarrollo personal y psicologia  | desarrollopersonalypsicologia@hotmail.com

to Top of Page