DESARROLLO  PERSONAL  Y  PSICOLOGIA
INICIO
DESARROLLO PERSONAL
LIBRO "LA GUÍA...
AUDIO CONSEJOS
ARTÍCULOS
Positivo Vs Negativo
El hombre que no...
1440
El complejo Sherlock
Equivócate
Consecuencias
¿Por qué no ilusion?
El mejor estafador
¿Por qué te engañas?
El equipo de vida
Amor... ¿seguro?
Gafas antidisgustos
Los celos son malos?
Buscando una reina
Un dilema son dos...
Desenamorarse...
Inventar la bombilla
Vaciar la papelera
Emociones dan miedo
Etica del abordaje
La muerte de carpe
Sapos en príncipes
Comida x asociacion
Amor en la nube
Mirarse al espejo
Resaca de orgasmo
Resaca de orgasmo II
El síndrome ERD
Beneficio de la risa
¿Estresados?
Lo que no hemos...
La auto ignorancia
La teoría del árbol
La tristeza final
Micro decisiones
Los años que quedan
Nomofobia
Deseos coherentes
Autopsia de un ...
Rechazo que engancha
Matrimonio de ...
La mochila pequeña
Relaciones 2.0
Fusilamiento
El 2 grupo
Las sillas musicales
Retos de mejora
Fechas señaladas
El truco de Freud
El mayor enemigo
¿Estás preparada?
La falacia lógica
El músculo principal
el escondite
Pozos secos
TÉCNICAS RELAJACION
DIVISION DEPORTE
CARNET DE CONDUCIR
AYUDA TÚ MISMO
MÚSICA RELAX
ENCUESTA
OBJETIVO
QUIENES SOMOS
 

¿POR QUÉ TE ENGAÑAS?

 

  El entorno social nos afecta, y eso no podemos evitarlo. A unos les afecta marcándoles el camino como ovejas dentro de un rebaño que no han escogido. A otros les afecta haciéndoles rebeldes y estructurando su vida en contra de todo el sistema.

  A otros les afecta y condiciona, pero no saben que les afecta, ni por su puesto... cómo.

Y a unos últimos les afecta pero deciden mirar para otro lado.

  En psicología hay un fenómero llamado: "Deseabilidad social" consiste en querer dar una imagen de socialmente aceptados y normales. 

  Intentamos evitar mostrarnos como un marginado de nuestro entorno, un rechazado por los demás. Para ello, escondemos y disimulamos las cosas que pensamos que los demás nos van a criticar,  o  aquellas por las que van a sancionarnos.

  Hasta aquí todo normal, un truco respetable para facilitar nuestras relaciones sociales.  Esto, no es motivo de excesiva preocupación, el problema es cuando en esos maquillajes de nuestra realidad íntima, llegamos a engañarnos a nosotros mismos. 

  Por ejemplo, nadie querría hacer público su deseo por tener relaciones sexuales con un animal. Es adaptativo esconderlo de puertas para afuera si no queremos que la sociedad cercana nos castigue con alguna sibilina marginación.  Pero tenemos que reconocérnoslo a nosotros mismos, sobre todo si queremos tener alguna opción de cambiarlo.

  No debemos escondernos la verdad de nuestro propio ser, de nuestros pensamientos (bonitos o feos, agradables o vergonzosos), de nuestros sentimientos, de nuestros gustos, de nuestras ilusiones infantiles, etc. Cuando la persona huye de su verdad, cuando la persona se engaña a sí misma para defenderse de un defecto, que no soporta tener…

… se aleja de rectificarlo o mejorarlo, de aprender y de cambiarlo.

…se aleja del autoconocimiento, y por tanto de su felicidad y bienestar.

  Si hoy, aquí y ahora crees que tienes algún detalle o comportamiento, o actitud de la que te avergüenzas… cámbiala, no te engañes, no creas que no lo sientes, no te auto convenzas de que no lo piensas; o no te excuses en que los demás también son así. 

  Lo que no te guste de ti, esfuérzate por lo menos, en mejorarlo.

 

 

  Si te niegas lo que piensas o sientes, por sistema, cuando hayas dado tres vueltas en ese camino de mentiras complacientes, ya no sabrás ni a donde vas ni quien eres, y por extensión no sabrás como conseguir tu máxima felicidad y bienestar posible. 

  Salvador Velarde Ruiz

 

 

 

Desarrollo personal y psicologia  | desarrollopersonalypsicologia@hotmail.com

to Top of Page