DESARROLLO  PERSONAL  Y  PSICOLOGIA
INICIO
DESARROLLO PERSONAL
LIBRO "LA GUÍA...
AUDIO CONSEJOS
ARTÍCULOS
Positivo Vs Negativo
El hombre que no...
1440
El complejo Sherlock
Equivócate
Consecuencias
¿Por qué no ilusion?
El mejor estafador
¿Por qué te engañas?
El equipo de vida
Amor... ¿seguro?
Gafas antidisgustos
Los celos son malos?
Buscando una reina
Un dilema son dos...
Desenamorarse...
Inventar la bombilla
Vaciar la papelera
Emociones dan miedo
Etica del abordaje
La muerte de carpe
Sapos en príncipes
Comida x asociacion
Amor en la nube
Mirarse al espejo
Resaca de orgasmo
Resaca de orgasmo II
El síndrome ERD
Beneficio de la risa
¿Estresados?
Lo que no hemos...
La auto ignorancia
La teoría del árbol
La tristeza final
Micro decisiones
Los años que quedan
Nomofobia
Deseos coherentes
Autopsia de un ...
Rechazo que engancha
Matrimonio de ...
La mochila pequeña
Relaciones 2.0
Fusilamiento
El 2 grupo
Las sillas musicales
Retos de mejora
Fechas señaladas
El truco de Freud
El mayor enemigo
¿Estás preparada?
La falacia lógica
El músculo principal
el escondite
Pozos secos
TÉCNICAS RELAJACION
DIVISION DEPORTE
CARNET DE CONDUCIR
AYUDA TÚ MISMO
MÚSICA RELAX
ENCUESTA
OBJETIVO
QUIENES SOMOS
 

 

EL TRUCO DE FREUD.

  He de confesar que en estos años que llevo viajando en el barco de la psicología profesional instalado en el camarote del desarrollo personal, aún me confundo cuando reflexiono sobre este histórico caballero.

  Deambulo entre procesarle agradecimiento por ciertas innovaciones en su época, o reclamarle su escasez científica, que tanto daño ha hecho a la imagen del estudio de la conducta humana.  Sea como fuere, dejando para más tarde esta pelea que conmigo peleo.  Quiero aprovechar este día en el calendario, tan ideal como todos sus compañeros  para ser positivo y construir crecimiento personal; para presentar una interesante aportación del señor Freud a la hora de tomar decisiones complejas:  

  Cuando tengamos grandes dudas en la elección de dos importantes alternativas, debemos lanzar una moneda al aire, y lo que más miedo sintamos de perder mientras esa moneda cae, eso es lo que en realidad queremos elegir.

 

  Es intrascendente si la moneda cae en su cara, o nos muestra la cruz.  No es la suerte quien participa en este ejercicio.  Lo decisivo para decidir, valga la perezosa redundancia, es observar en nuestra reacción súbita, si aparece el miedo a perder algo.  O un deseo positivo de obtener algo. 

  La sensación resultante de esos instantes de espera de la caída, también podría ser observarnos deseando mucho que se produzca una de las dos alternativas en sentido positivo.  Tan indicativo es sentir el miedo a quedarnos sin, como el deseo de obtener algo.

  La decisión a tomar ha de ser importante, de esas que nos marean entre pensamientos un buen espacio de tiempo, dejando como resultado un hastío por no ver la solución que destaca sobre la otra.  Cuánto más intensa sea la necesidad de decidir, y a mayor bloqueo o incapacidad para diferenciar lo que debemos hacer.  Mayor efecto esclarecedor encontraremos en el truco de Freud.

  Este truco decisorio, inspirado por uno de los más famosos pensadores de la historia, puede ser una oportunidad para los  tóxicos manipuladores.  Es por esto, que me veo en la imperiosa obligación moral, de hacer unas matizaciones previas a la realización de este ejercicio decisor intuitivo.

  Es obvio que dejarse llevar por los apetitos inconscientes ante una disyuntiva importante, puede ser un recurso muy eficaz.  Sobre todo para facilitar que afloren esas emociones reprimidas (que hemos ocultado consciente o inconscientemente).  Sin embargo,  es necesario acotar un poco ese juego, y no dejar entrar a la selección final,  todas aquellas opciones que son manifiestamente perjudiciales para nuestra salud emocional.   A veces nuestros apetitos subliminales nos solicitan cosas que nos destruirían.  Por ejemplo afiliarnos en la intimidad, a personas tóxicas.

  Es por esto que antes de abandonarnos al devenir freudiano, es altamente recomendable hacer una criba previa de alternativas autodestructivas.  De modo, que en el dilema final, no hayamos permitido incluirse ningún polizonte que boicotee de nuestra felicidad. 

  La inteligencia emocional como paso preliminar y selectivo, sumado al protagonismo final de la intuición subliminal, podría ser la receta del éxito.  O por lo menos, uno de los estilos más eficaces para tomar decisiones complejas en lo que se refiere a problemas de índole emocional.

  Probadlo con inteligencia emocional y salud. Quién sabe, igual esta herramienta de toma de decisiones que el señor Freud nos regaló, sea lo que decante mi balanza en su favor. 

S.V.R

 

Desarrollo personal y psicologia  | desarrollopersonalypsicologia@hotmail.com

to Top of Page